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Pere Puigdomènech: “Es un gran error impedir a los jóvenes el acceso a la ciencia”

Pere Puigdomènech, abajo, y arriba, Joan Guinovart que actuó de secretario del jurado leyendo la resolución y presentando al premiado, Carlos Andradas, presidente de COSCE y Santiago Moreno, director general de la Fundación Vodafone, patrocinadora del premio.

Pere Puigdomènech, abajo, y arriba, Joan Guinovart que actuó de secretario del jurado leyendo la resolución y presentando al premiado, Carlos Andradas, presidente de COSCE y Santiago Moreno, director general de la Fundación Vodafone, patrocinadora del premio.

Entrevista con Pere Puigdomènech, que acaba de ser galardonado con el premio a la Difusión de la Ciencia 2013 concedido por la COSCE

El investigador catalán Pere Puigdomènech considera un gran error impedir el acceso a la investigación científica a los jóvenes porque el futuro es no es viable si no está basado en el conocimiento. Este biólogo molecular, profesor de investigación del CSIC y hasta el pasado febrero director del Centro de Investigación en Agrogenómica (CRAG) -además de miembro del Grupo Europeo de Ética– acaba de ser galardonado con el premio a la Difusión de la Ciencia 2013 concedido por la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) por haber logrado el equilibrio perfecto entre elevado prestigio científico y compromiso firme con la sociedad durante cuatro décadas. Puidomènech lamenta que, en la actualidad, el reto de la ciencia española es sobrevivir a los recortes indiscriminados de las administraciones pública y advierte de que la Ley de Mecenazgo será bienvenida, pero en ningún caso debe sustituir el esfuerzo de los poderes públicos en investigación.

¿La ciencia es el antídoto a la crisis?
No lo es, porque los resultados de la investigación se ven siempre a largo plazo y necesitamos soluciones a temas como el paro al más corto plazo posible. Sin embargo, para un país europeo como el nuestro no se ve viable un futuro que no esté basado en gran medida en el conocimiento. Por esta razón detener en este momento el desarrollo de la investigación y, sobre todo, impedir el acceso a ella de las generaciones jóvenes, creo que es un gran error.

La ciencia continúa seduciendo a quienes la cultivan. ¿Cómo le explicaría esta pasión a los estudiantes de Educación Secundaria y Bachillerato?
Estas etapas son esenciales para la formación del individuo. Por ello, maestros y profesores de instituto son la clave para transmitir los contenidos y los métodos de la ciencia. Una formación adecuada del profesorado, una retribución correcta que les permita, además, reciclarse y horas de ciencias suficientes son lo que permitirá tener ciudadanos bien informados y fomentar vocaciones científicas. Además, los jóvenes han de tener delante de ellos una perspectiva profesional que en este momento se les cierra.

Una formación adecuada del profesorado, una retribución correcta que les permita, además, reciclarse y horas de ciencias suficientes son lo que permitirá tener ciudadanos bien informados y fomentar vocaciones científicas.

Las recientes reducciones de la inversión en ciencia no han mermado su compromiso de cuarenta años en la defensa de la investigación. Sin embargo, ¿alguna vez tiene la sensación de hablar en el desierto?
La sensación que tenemos muchos es que los actuales gobernantes no parecen ser sensibles a los mensajes que se envían desde diversas instancias. Me temo que si tenemos la convicción de que la ciencia es un elemento imprescindible para el desarrollo de nuestra sociedad no podemos hacer otra cosa que insistir en ello.

En su opinión, la ansiada ley de mecenazgo ¿puede mejorar la financiación de la ciencia en España?
El mecenazgo es en muchos países un elemento importante en la financiación de la investigación. En ningún país, sin embargo, sustituye al esfuerzo que hacen los poderes públicos. Una Ley de Mecenazgo que estimulara acciones en ciencia sería, sin duda, bienvenida.

Ha decidido tomar perspectiva una temporada. Desde la Universidad de Cambridge, donde está de Visiting Felow del Trinity College, ¿cómo se perciben desde allí las manifestaciones de jóvenes científicos?
El entorno de la Universidad de Cambridge está pensado para que profesores y estudiantes se concentren en su trabajo y, por tanto, lo que pasa en España es algo lejano. Desde aquí parece incomprensible que se tire por la borda el esfuerzo que se ha hecho durante tantos años. No va a servir para nada hacer publicidad de la marca España si los hechos parecen indicar que no se cree en ella.

El buen científico hace ciencia y el malo, divulgación. Su trayectoria muestra que este viejo tópico ha muerto. ¿Cómo despertó su vocación por la difusión científica a la sociedad?
El buen científico tiene que hacer ciencia, pero se ha demostrado desde siempre que la ciencia aislada del contexto social en que se mueve puede encontrar dificultades para su desarrollo. Por otra parte, tuve la gran suerte de encontrar trabajo en divulgación científica siendo estudiante universitario. Mi primer contrato con una editorial lo firmé en 1968, lo cual quiere decir que he tenido tiempo para aprender cosas del oficio.

El buen científico tiene que hacer ciencia, pero se ha demostrado desde siempre que la ciencia aislada del contexto social en que se mueve puede encontrar dificultades para su desarrollo.

El compromiso social por la ciencia todavía no engrosa el currículum científico. ¿Qué satisfacción genera la transmisión de conocimientos y la comunicació desde la esfera de la ciencia?
Es cierto que la comunicación no se tiene en cuenta para el curriculum, tampoco se valora en general la docencia, la participación en comités consultivos, la gestión o la asistencia sanitaria. Depende de la finalidad de la evaluación, estos aspectos deben considerarse. Para la promoción de los investigadores ciertamente estos otros factores deberían contar.

¿Por qué invitaría a comunicar a sus colegas?
Porque es nuestra obligación en tanto que estamos pagados con dinero público, porque ayuda a que la sociedad entienda la importancia de la ciencia y porque puede evitarse que aparezcan conflictos por incomprensión de lo que hacemos. Hay que entender que los resultados de la ciencia tienen un impacto creciente en la vida de las personas. Hay que explicar las razones de lo que se hace.

Y el premio Difusión de la Ciencia otorgado por la COSCE. ¿Qué implica para usted?
Un reconocimiento de más de cuarenta años trabajando en este aspecto de la actividad cientifica. No llevo las cuentas de cuántos articulos he publicado, pero no me extrañaría que rondara alrededor del millar.

¿Cómo le cautivó la narrativa científica? Porque el reto no es sencillo..
La libertad con que se puede plantear una narración. Cuando escribimos un artículo científico tenemos que cenirnos a un esquema muy fijo. La narración da muchas más posibilidades de escribir de otras formas. Sin embargo, la narrativa tiene también sus reglas que son difíciles de dominar.

Otro de los grandes desafíos en comunicación es su área de investigación, ya que va dirigida a la genética molecular de las plantas…
Es una de las mayores sorpresas que he tenido. Entender las bases que hacen posible el cultivo de las plantas en las que se basa la agricultura y utilizar cualquier posibilidad de mejora de estas plantas para responder a los retos de la alimentación parecían ser unos objetivos que podría compartir la mayoría de los ciudadanos. Que no sea así es una más de las paradojas en las que nos movemos, sobre todo, en Europa.

La perspectiva científica es una víctima en la batalla comunicativa de los organismos modificados genéticamente. ¿Cree la ciencia podrá ganar la guerra de los transgénicos?
La ciencia no juega ninguna batalla. Nosotros debemos exponer nuestros argumentos y contrastarlos con otros que se presenten. La batalla es otra, económica, mediática, de intereses diversos, etc. entre los que la ciencia se encuentra enredada. Es un trabajo difícil, pero no debemos apartarnos de él.

Hasta hace pocos meses ha dirigido el centro de Investicación en Agrogenómica, un consorcio formado por el CSIC, el Instituto de Investigación en Tecnología Agroalimentaria (IRTA), la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Barcelona.  ¿Cuáles son sus retos?
Dejé la direccion del CRAG el pasado febrero tras diez años en los que hemos construido el centro, literalmente. Los objetivos son los de juntar en un mismo espacio grupos que trabajan en investigación de las bases moleculares de plantas y animales de granja con el fin de hacer una investigación de la mejor calidad posible y de aplicar los descubrimientos para la mejora de las especies vegetales y animales de las que nos alimentamos. Se trata de optimizar recursos y buscar sinergias que serían imposibles a distancia. Creo que es un gran proyecto. El mayor reto del CRAG en este momento, como la mayor parte de la ciencia española, es sobrevivir a los recortes indiscriminados que hacen las administraciones.

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3 Responses to Pere Puigdomènech: “Es un gran error impedir a los jóvenes el acceso a la ciencia”

  1. Beatriz Monerri 18 junio, 2013 at 14:28 #

    La elección del sr. Puigdoménech como premiado para este año es otro nuevo acierto de los reponsables de COSCE.
    Un hombre en el que se conjuga su valía como científico y la concienciación social siempre es digno de admiración en estos tiempos.

  2. Oscar Moreno-Loaiza 20 junio, 2013 at 21:54 #

    La necesidad del acercamiento de los jóvenes a la investigación científica es una realidad evidente en muchos paises. Ojalá este acercamiento no sea bloqueado por mentalidades retrógradas y cerradas.

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  1. Pere Puigdomènec afirma que científicamente no hay controversia alguna sobre la biotecnología agraria | Fundación Antama - 26 septiembre, 2013

    […] premio a la Difusión de la Ciencia 2013 concedido por la COSCE, ha afirmado en una entrevista al portal científico CONEC que la ciencia no está jugando ninguna batalla en torno a la biotecnología agraria, la […]

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